En este segundo paso, nos vamos a centrar en la configuración del Blog. Vamos a ver los elementos más importantes que podemos configurar. Desde el escritorio nos vamos a “Configuración”. ¡Cuántas pestañas! ¡Y son todas vuestras! Acordaos de hacer click en “Guardar configuración” en la parte de debajo de cada pestaña, porque si no todo lo que cambiéis no se guardará.
Primera pestaña: “Básico”
Desde aquí podemos eliminar el blog, si queremos empezar de cero (o no empezar, directamente), pero también exportar nuestro blog o importar elementos de otro blog. También se nos permite modificar el título que le hemos dado a nuestro blog, e incluir una pequeña descripción. Aquí se suele introducir un texto de bienvenida para que los recién llegados se hagan una idea de lo que van a encontrar. Es una oportunidad para captar el interés del lector desde el principio. No obstante, os recomiendo encarecidamente que os guardéis vuestra descripción y no la introduzcáis aquí, ya que a menudo resulta difícil modificar el diseño de esta descripción. Es mucho más fácil introducir un cuadro de texto posteriormente, lo que resulta mucho más manejable. Aparecen varias opciones de privacidad del blog: si queremos que nuestro blog aparezca en las listas de Blogger, que los motores de búsqueda lo encuentren, etc. Abajo del todo, en “Configuración global” aparecen un par de opciones más, nada relevante.
Segunda pestaña: “Publicación”
Desde aquí podemos simplemente cambiar nuestra dirección URL, demostrando una vez más que no somos robots.
Tercera pestaña: “Formato”
Aquí podemos cambiar algunas opciones. Primero, el número máximo de entradas que aparecen de una vez en el blog. El tipo de fecha y hora, la zona horaria, el idioma y algunas cosas más, poco interesantes.
Cuarta pestaña: “Comentarios”
Aquí podemos configurar algunas opciones relacionadas con la publicación de comentarios (no todas). Primero, si se muestran los comentarios. Segundo, quién puede publicar comentarios. La opción de “cualquiera” nos deja expuestos al spam y a los comentarios anónimos indeseados, pero exigir que los usuarios se registren para dejar comentarios supone también un esfuerzo extra que más de un lector no se molestará en hacer (y no miro a nadie). También podemos ver cómo se muestran los comentarios. Por ejemplo, a pantalla completa, en la parte inferior de la entrada o en una ventana emergente (personalmente recomiendo las dos últimas, porque así no perdemos de vista el texto de la entrada para ver los comentarios). También podemos incluir un mensaje del formulario de los comentarios, una pequeña personalización del tipo “Deja aquí cualquier comentario que se te ocurra”). Podemos habilitar también la moderación de comentarios: cada comentario se nos enviará a una dirección de correo, y sólo si lo aprobamos aparecerá en el blog. Francamente, es una opción bastante cansina, pero también te puedes llevar una alegría cuando veas que alguien se ha decidido a dejar su impronta en tu blog.
Quinta pestaña: “Archivo”
Aquí podemos establecer la frecuencia del archivo (mensual es lo más habitual).
Sexta pestaña: “Feed del sitio”
Aquí sólo aparecen opciones relacionadas con el Feed, que tienen poco o ningún interés para nosotros.
Séptima pestaña: “Correo electrónico y móvil”
Opciones para poder publicar contenido desde nuestro móvil o correo electrónico.
Octava pestaña: “OpenID”
Si eres usuario de OpenID, esto te interesa. No es mi caso.
Novena pestaña: “Permisos”
Aquí podemos gestionar todos los permisos: quién puede escribir en el blog e incluso quién puede leerlo. En “Autores del blog” aparecéis vosotros, claro, y con la opción de “Añadir autores” podemos dar permiso a otros usuarios para escribir entradas en el blog, o incluso darle privilegios de administrador y permitirle modificar la configuración y el diseño del blog. En “lectores del blog” podemos decidir quién puede leer el blog: cualquiera, sólo los usuarios a los que envíes una invitación o sólo los autores del blog. Si pensáis utilizar el blog exclusivamente para las tareas de clase, tal vez os interesa la opción de “Sólo los usuarios que yo elija” y enviar una invitación al profesor y a vuestros compañeros de grupo, si es que los tenéis.
Con eso termina la pestaña de “Configuración”. No obstante, también hay otra opción que nos interesa aquí: “Monetizar”. Seguramente a la mayoría le importe un comino, pero si tienes un blog lo bastante concurrido, se puede ganar dinero con él. Ahí lo dejo.
En la última pestaña, “Estadísticas”, podemos ver, perfectamente explicadas, las estadísticas de nuestro blog: cuántas visitas tenemos, cuándo se produjeron, de qué países provenían, qué entradas son las más visitadas, qué navegadores o sistemas operativos son los que más nos visitan…
Y aquí termina el segundo nivel. Ya tenéis vuestro blog bien configurado, ya sabéis quién puede acceder a él, cómo se dejan los comentarios, etc. Vuestro blog ya es un poco más molón. En el tercer nivel, nos meteremos en las turbulentas aguas del diseño de blogs.
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