¡Hola de nuevo! Hoy vengo a
hablaros brevemente de las prácticas que he hecho este verano, en una agencia de
traducción de Guadalajara cuyo nombre no revelaré (no por nada especial, sólo
por motivos de privacidad y confidencialidad).
Entre mayo y junio de 2012, me
puse en contacto con esta agencia que ofrecía prácticas de traducción en
Guadalajara durante el verano, porque me ofrecía una buena oportunidad de dar
una continuidad a la carrera durante el verano. No tardaron mucho en avisarme
para concertar una entrevista, y para allá que me fui desde la residencia. La
empresa está muy bien organizada, cada uno (son cuatro personas) tiene su campo
de especialidad y sus tareas específicas. Se traducen textos técnicos
(especialmente, manuales) que requieren ser muy coherente con la terminología
escogida, y realizar búsquedas nada fáciles en Internet o en diccionarios MUY
especializados.
Dejando aparte la experiencia de
traducir en una empresa real, con plazos, exigencias y cambios repentinos (que,
desgraciadamente, no pude experimentar en mis anteriores prácticas), y
utilizando un programa de traducción asistida, la mejor parte de las prácticas
sin duda ha sido el apoyo y los consejos que nos han ofrecido. Aunque podían
haberse limitado a darnos curro e instrucciones básicas, se han volcado desde
el principio en enseñarnos los distintos pasos del proceso de traducción, los
problemas que pueden surgir con los clientes y cómo resolverlos, cómo decidir
las tarifas, e incluso nos han ayudado a trazar un pequeño plan de negocio,
unos primeros pasos para iniciarnos en el mundo de la traducción profesional.
De modo que les estoy muy agradecido por todo lo que han hecho.




