Pues hoy os presento el blog de mi compañera de carrera (aunque ya no) Teresa, que también lo inició como parte de Informática aplicada pero que es de los pocos que lo mantienen hoy día. Se llama "Palabras x el mundo", ¡y nos mencionan! Un abrazo y ánimo, que en esto de los blogs cuesta arrancar pero una vez le coges el gusto... yo ya tengo dos y colaboro en otro...
BLOG SOBRE TRADUCCIÓN Y TODO LO QUE ABARCA, DESDE LA HUMILDE PERSPECTIVA DE UN ESTUDIANTE Y FUTURO TRADUCTOR NOVEL
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martes, 17 de julio de 2012
domingo, 15 de julio de 2012
Transifex - plataforma de localización
Este verano estoy de prácticas en una empresa de traducción. Pero de eso hablaré otro día. Resulta que para uno de los proyectos hemos utilizado una herramienta que se llama Transifex, y me ha parecido tan interesante que he decidido hablar un poco de ella:
Transifex es una plataforma de localización. Lo primero de todo es decir que se trata de una página web, con los inconvenientes que eso tiene de forma inherente: si tienes algún problema con tu conexión, no puedes seguir trabajando.
La idea es crear un entorno online para la relación entre los clientes y los traductores. Supongamos que una empresa necesita traducir un manual a diez idiomas. Alguien (ya sea el propio cliente o una agencia de traducción) va a tener que enviar una tonelada de correos electrónicos para encontrar diez traductores, acordar plazos, enviar archivos y asegurarse de que llegan correctamente, supervisar el trabajo de los traductores, etc. Transifex simplifica muchísimo todo esto. El cliente crea un proyecto en la página web, sube los archivos que se tienen que traducir y facilita a los traductores la clave para acceder al proyecto. Cada uno ve lo que tiene que hacer y lo va traduciendo. El programa muestra al cliente el porcentaje de trabajo completado de cada idioma, para hacer un seguimiento del proyecto. Le encuentro varios problemas, además del que ya he mencionado:
![]() |
| Un proyecto del inglés hacia dieciocho idiomas, nada menos. |
Cuando entras a tu proyecto, puedes ver cómo va el resto de los traductores, y si llevan el trabajo muy adelantado, puede ser un engorro para ti y te puedes ver obligado a pisar el acelerador y tal vez deteriorar la calidad de tu trabajo. También el hecho de que el cliente sepa siempre lo que has hecho exactamente día a día te puede condicionar. Es decir: competitividad forzosa y falta de privacidad.
Por lo demás, me parece que Transifex ahorra muchísimo trabajo "de correspondencia", mucho papeleo, y convierte la traducción en una tarea más dinámica. En otra ocasión os contaré más cosas de mis prácticas, siempre respetando el acuerdo de confidencialidad (guiño-guiño).
lunes, 4 de junio de 2012
Examen de Informática aplicada a la Traducción
Hoy hemos hecho el examen de la asignatura, que es, por cierto, el último de la carrera. Estaba dividido en dos partes: en la parte teórica (sin ayuda del ordenador) nos han planteado algunas preguntas sobre el funcionamiento de la Traducción asistida, automática, la gestión de proyectos y otros temas vistos durante el curso. Las respuestas debían ser breves, tres o cuatro líneas como máximo. En la parte práctica, hemos tenido que emplear el ya famoso Déjà vu para traducir un breve texto y producir una memoria de traducción. Creo que ha ido bien, ya os informaré. La carrera se acaba y el futuro es incierto, pero el blog continuará. Saludos.
lunes, 12 de marzo de 2012
La gestión de proyectos
La última actividad que hemos realizado en clase de Informática aplicada ha sido un simulacro de gestión de proyectos: se nos presenta un encargo de traducción (cierto número de palabras, material audiovisual, lenguajes con los que se trabaja, una fecha límite de entrega…) y se nos pide que gestionemos el proyecto, es decir, que planeemos la manera en la que nos vamos a enfrentar a este proyecto. Habrá que calcular el tiempo necesario para traducir los textos, corregirlos y revisarlos, coordinando la acción de varios traductores. Es una tarea que en principio parece burocrática, poco relacionada con la traducción. Pero una vez terminada, el resultado es un esquema detallado del proceso que tenemos que seguir, prácticamente una guía paso a paso.
![]() | |
| Aquí vemos, muy esquematizado, el reparto de tareas de forma gráfica. |
Está más que comprobado que, si no tenemos un plan de trabajo, vamos a actuar de manera desorganizada, dejando pasar los días, traduciendo un poco hoy, mucho al día siguiente, revisando mal y enviando la traducción en el último momento. Creo que a todos mis compañeros, al igual que a mí mismo, nos son familiares los casos de falta de planificación, ya sea de traducciones individuales o de trabajos en grupo. Con este planning de gestión del proyecto, sabes exactamente la tarea que tienes que hacer cada día en concreto. Esto, por un lado, nos obligará a trabajar en días en que no nos apetezca, pero también nos dará un respiro cuando hayamos terminado nuestra «ración de trabajo», sabiendo que hoy no toca hacer nada más. En definitiva, un diagrama de gestión de proyectos es una herramienta muy práctica, que sin duda da un poco de pereza, pero que una vez creada nos facilitará mucho las cosas cuando toque mojarse y afilar el lápiz.
martes, 21 de febrero de 2012
Crowdsourcing
Hola! Me alegra comprobar que muchos blogs de clase ya están en marcha, y con un excelente aspecto. Algunos incluso han publicado sus propias instrucciones para hacer un blog. ¡Difundamos conocimiento, eso es!
Lo prometido es deuda. Hablemos de crowdsourcing:
Para los que no sepáis lo que es, se trata de traducción colaborativa, de un proyecto en el que toman parte muchas personas. Por poner un ejemplo, la traducción de Wikipedia: cualquiera puede incluir contenido en Wikipedia (como la traducción de un artículo existente); el resto de lectores serán los correctores de esa traducción, y la irán mejorando progresivamente. Queda muy bonito sobre el papel, pero tengo mis dudas de la posibilidad de que un grupo muy grande de gente se ponga de acuerdo sobre una traducción, especialmente cuando no hay una "autoridad superior" que decida qué es lo que sale publicado finalmente.
Otro ejemplo sería la traducción de las nuevas aplicaciones de Facebook: la red social permite a sus usuarios convertirse en "traductores voluntarios", que a cambio de nada traducen todo el contenido nuevo de Facebook. Yo "trabajé" un curso como traductor voluntario de Facebook, y la experiencia fue bastante poco satisfactoria, y voy a explicar por qué.
Lo que se te envía son frases sueltas, con poco o ningún contexto. Es decir, que igual te toca traducir "My cool picture", y no sabes si se refiere a un cuadro o a una foto. Lo mínimo que podrían hacer es decirte qué clase de aplicación estás traduciendo, para tener una ligera idea de cómo tienes que enfocarla. Ejemplos como el de "my cool picture" los encontré a patadas.
Dentro de la "traducción comunitaria" (no colaborativa) encontramos el tema de los subtítulos de series y películas. Los contenidos están disponibles sin ningún tipo de supervisión y corrección, y si bien supone un esfuerzo increíble para el que lo realiza, tanto por la traducción en sí como por la sincronización (yo llevo ya dos cortos y voy a por mi segunda peli subtitulada), algunos resultados son más que discutibles, y son comunes las faltas de ortografía y los calcos. Como véis, me quejo bastante, pero eso no quiere decir que no aprecie estas nuevas formas de traducción y creación de contenido: el mundo cambia cada vez más rápido, y aquel que pretenda seguir siendo el traductor de diccionario y bolígrafo, lo lleva claro. Es necesario, si uno quiere estar a la altura de los desafíos que le irán apareciendo, mantenerse al día en lo relativo a nuevas tecnologías de traducción, que pueden ahorrarnos tiempo, tinta y quebraderos de cabeza.
Es muy común desdeñar todo lo nuevo (es algo inherente al ser humano); no hay que olvidar que cada nuevo avance, descubrimiento, tendencia artística o costumbre ha sido despreciado antes de ser valorado: hace años, los dibujantes y guionistas de cómic estadounidenses fueron constantemente censurados por el odio al comunismo; hoy día, todavía no nos hemos librado de la demonización de los videojuegos. Del mismo modo, mientras que antes todos recelaban de los programas de traducción asistida por ordenador (TAO), ahora son una herramienta importante para la mayoría de los traductores (de la traducción automática ya hablaremos otro día). No me cabe duda, por tanto, de que los traductores profesionales terminarán por hacerse su propio hueco en el mundo del crowdsourcing. En este artículo podréis encontrar más información, y bibliografía interesante (en blogs, no libros, sería algo así como biblogsgrafía).
Saludos.
Saludos.
jueves, 16 de febrero de 2012
Cómo crear un blog - Nivel avanzado parte 2: Gadgets
Ya estamos otra vez en “Diseño”. La segunda opción que nos aparecía era “Edición de HTML”.
Accederemos aquí para modificar el código HTML de nuestro blog. Nos será muy útil para solucionar problemillas, pero tened cuidado y guardad una copia de la plantilla antes de trastear con ella.
Alguno me dirá: las plantillas y los fondos son muy pocos. ¡Yo quiero más! Me parece muy bien. Para eso tenemos también en “Edición de HTML”, la opción de “Cargar una plantilla desde un archivo de tu disco duro”. Cuando nos bajemos de Internet una plantilla que nos guste, podemos cargarla aquí y aplicarla. ¿De dónde sacamos plantillas? Aquí pongo unas cuantas páginas:
Probad cuantas queráis, pero tened en cuenta que no todas estas plantillas admiten personalización posterior. Por eso, recomiendo encarecidamente que guardéis la plantilla que habéis estado modificando con tanto esmero, antes de probar una externa.
Vamos ahora a “Elementos de la página”. Nos aparece una representación de nuestro blog, con todos sus elementos actuales. Aquí podemos editar estos elementos, reorganizarlos espacialmente y añadir otros nuevos. Probad, por ejemplo, a arrastrar el elemento “Datos personales” y situarlo en otra parte. Fácil, ¿no? Antes de añadir nuevos gadgets, vamos a ver los que vienen por defecto.
Vamos a “Entradas del blog” y le damos a “Editar”. Aquí podemos ver cómo se organiza cada una de las entradas. Podemos cambiar el modelo de fecha y hora de publicación, las palabras “Publicado por” (podemos personalizarlo: “garabateado por”, “redactado por”, “escrito a duras penas por”), y también lo que aparece en lugar de “comentarios” (podéis ser creativos). Podemos activar o desactivar estas opciones, y resulta interesante la de los “Botones para compartir” (en Twitter, Facebook) para que todos los que lean nuestras entradas las puedan publicar y difundir. Si bajamos un poco más, podemos reordenar los elementos de la entrada (poner los comentarios justo debajo del título, el lápiz que nos permite editar la entrada, etc.).
Muy bien. Guardamos y volvemos a nuestro miniblog. Si editamos el archivo del blog, podemos elegir su frecuencia, el orden, el formato de las palabras… Ha llegado el momento de añadir nuestra descripción, y de paso nuestro primer gadget. Vamos a “Añadir un gadget”.
Se nos abre una ventana nueva, clasificando los gadgets en diferentes grupos: básicos, destacados, populares… y también nuestros propios gadgets. Vamos a “Básico” y buscamos “Texto”. Pulsamos en el gadget y se nos pide incluir un título y un contenido para ese texto. No ponemos ningún título, y después de escribir nuestra descripción, modificamos su estilo y sus colores para adaptarlos a nuestra plantilla personalizada. Si queremos cambiar el tamaño de la letra tenemos que darle a “Edición de HTML” e incluir la opción de tamaño de letra (el código es: <span style="font-size:130%;">, cambiando el número 130 por lo que queramos; tenemos que pegar el código antes del texto).
Guardamos y colocamos nuestra caja de texto justo debajo del título del blog. Vamos arriba, guardamos y, un poco más arriba, en “Ver blog”, observamos los resultados. Si algo ha salido mal, editamos de nuevo.
Vamos a hacer un repaso a los gadgets más habituales (si queréis uno raro, os toca experimentar). Todos estos gadgets los podéis colocar donde queráis, pero es recomendable usar la barra lateral (o barras, si habéis incluido más de una), porque si saturáis la parte superior, resultará un poco aburrido llegar a leer el blog propiamente dicho, y queda muy poco profesional.
Las “Estadísticas del blog” nos permite incluir un contador de visitas y una gráfica que muestra las subidas y bajadas en el número de visitas a nuestro blog.
Podemos incluir un “Cuadro de búsqueda” para que los lectores puedan encontrar rápidamente lo que necesitan leer.
La opción de “Imagen” nos permite incluir dibujitos e imágenes. También podemos poner una presentación de imágenes, una barra de vídeo de YouTube y Google Video.
La “Encuesta” nos permite formular una pregunta a los lectores y proponerles varias respuestas posibles (todas las que queramos). También seleccionamos la fecha tope para responder a nuestra encuesta.
Para incluir una lista de páginas web, blogs o cualquier otro enlace, vamos a “Lista de enlaces” e introducimos un título. A continuación podemos ir incluyendo el nombre con el que aparecerá el enlace (el título de la página) y la URL de la página en cuestión.
Si queremos incluir una lista de elementos (no enlaces), vamos a “Lista”.
Veamos ahora el tema de las “Etiquetas”. Las etiquetas son una forma de catalogar nuestras entradas: por ejemplo, podemos tener una etiqueta dedicada a la traducción especializada, otra a la traducción literaria, otra a la teoría de la traducción, otra a la interpretación, etc.
Tenemos que seleccionar aquí cómo se ordenan las etiquetas (alfabéticamente o por orden de frecuencia) y si aparecen en una lista (una debajo de otra) o en nube (una forma muy curiosa de organización en la que las etiquetas más frecuentes aparecen en un tamaño más grande que las poco frecuentes). Ya tenemos nuestro gadget de etiquetas, pero no tenemos ninguna etiqueta. Para crear etiquetas, tenemos que salir de “Diseño” y volver a “Creación de entradas”. Vamos a “Nueva entrada”, y debajo del espacio del texto de la entrada tenemos una casilla en blanco que pone “Etiquetas”. Para crear una etiqueta, simplemente escribimos su nombre (y si hay más de una en esa entrada, las separamos con una coma) y cuando publiquemos la entrada, se habrá creado la etiqueta.
Posteriormente, no tendremos que escribir de nuevo la etiqueta, sino escogerla de la lista de etiquetas ya usadas.
Vamos a ver por último cómo se incluyen elementos que no están en Blogger. En los gadgets básicos tenemos “HTML/JavaScript”. Aquí podemos incluir cualquier código HTML: un banner, un minijuego… Así que voy a aprovechar para recomendaros que pongáis una mascota en vuestro blog y le deis un poco de vidilla. Supongo que os habréis fijado en los peces mutantes de El Antro de Loscer y en la araña traductora de este mismo blog. Ambos están sacados de http://abowman.com/
Entramos en la página, pinchamos en “Gadgets” y nos aparece la lista: perro, hámster, tortuguita, pingüinos, peces, rana, araña, raya y otros elementos no animales. Podemos personalizar a nuestra mascota (colores, fondo…) antes de copiar el código y copiarlo en el gadget de nuestro blog. ¡Ya tenemos mascota!
PARA SABER MÁS
Siempre os encontraréis con algo que nos os ha salido bien, un elemento que no podéis centrar, un color que no podéis cambiar, cosas que os gustaría incluir pero no sabéis cómo. Por suerte para vosotros, y para mí, hay muchos blogs dedicados exclusivamente a mejorar y personalizar blogs. Os dejo aquí las direcciones de unos cuantos blogs y foros. Si no conseguís resolver vuestras dudas, nada más fácil que escribir vuestra pregunta en Google, y casi siempre encontraréis la solución. No tengáis miedo, y preparaos para modificar código HTML.
Espero que os haya servido para poner en marcha vuestros blogs, ¡ya estáis tardando en enviarme las direcciones para poner los links en el mío!
Saludos
Cómo crear un blog - Nivel avanzado parte 1: diseño de la plantilla
Vamos a hablar ahora de la parte más entretenida, la del diseño de nuestro blog. Primero cambiaremos el diseño de la plantilla, los colores, etc. Después pasaremos a la parte de los gadgets y la organización del blog.
Veamos. Una vez en el escritorio de Blogger, tenemos que ir a “Diseño”. Se nos despliegan tres pestañas. La primera es “elementos de la página”, el segundo es “edición de HTML” y el tercero es “diseñador de plantillas”. Pinchamos primero en “diseñador de plantillas”. Aparece una ventana nueva en la parte superior de nuestro blog, con una serie de opciones: “Plantillas”, “Fondo”, “Ajustar ancho”, “Diseño” y “Avanzado”. Los cambios que realicemos los confirmaremos con el botón naranja de “Aplicar al blog”, y en la parte inferior podremos ver el resultado de nuestras modificaciones.
La primera opción es la de las plantillas. Tenemos que elegir una de las que nos ofrecen. Con esa plantilla, establecemos la organización general del blog. Por ejemplo, la plantilla “Sencillo” nos trae un fondo de un color y una parte central en otro color, con una columna a la derecha, todo ello en colores opacos. Sin embargo, “Viajes” nos trae un fondo fijo y una parte central translúcida, con la columna derecha algo más oscura. “Filigrana” elimina el color de la columna derecha, que pasa a ser del mismo color que el fondo del blog. Podemos modificar los colores de todos los elementos y el tipo de fondo, pero la plantilla establece si la parte central tiene un color y la columna derecha no, etc.
En resumidas cuentas, podéis experimentar con todas las plantillas, combinándolas con los fondos, para ir viendo cuál os gusta más. Tened en cuenta que los elementos modificables dependen de la plantilla escogida (por ejemplo, en “Filigrana” no podemos escoger el color de la columna).
En la opción “Fondo” nos aparece la “imagen de fondo”. Pinchando en esa imagen nos salta la ventana de “seleccionar imagen de fondo”. Las imágenes de fondo vienen divididas en categorías, las podemos ir seleccionando para ver el resultado. También está la opción de subir una imagen propia para utilizarla como fondo. Las dimensiones recomendadas para un fondo completo son 1800 x 1600.
Cuando tengamos un fondo que nos guste, vamos a “gama de colores principal”. Escogiendo una gama determinada, esta se aplicará a todos los elementos del blog (los títulos, los enlaces…). Blogger nos sugiere unas gamas concretas, pero pinchando en la flechita que hay junto a la gama escogida, se despliega el típico cuadro de elección de colores. Podemos ir viendo el resultado justo debajo, así que es muy cómodo elegir el color exacto que nos gusta.
Pasamos ahora a “ajustar ancho”. En “Blog completo” podemos ajustar el ancho de la parte central en relación con el fondo, mientras que en “barra lateral derecha” podemos ajustar la relación entre la columna y la parte central.
Vamos a “Diseño”. Aquí lo que nos dejan elegir es la posición de la barra lateral. Podemos eliminar la barra, duplicarla, poner una al lado izquierdo y todas las combinaciones que se nos ocurran. Esto es muy útil a la hora de repartir los gadgets y las listas que añadamos, ya que si están exclusivamente en el lado derecho, queda demasiado recargado. También podemos configurar el diseño del pie de página, por si nos interesa situar elementos en la parte inferior del blog.
Vamos ahora a “Avanzado”. Tenemos multitud de opciones, que como ya he dicho, varían en función de la plantilla escogida. Aún así, vamos a mencionar los más comunes.
“Texto de la página” permite establecer la fuente, el tamaño y el color de la letra de las entradas que vamos a escribir. El propio Blogger nos sugiere las más idóneas en función de las elecciones que hemos hecho anteriormente.
En “Fondo” podemos escoger los fondos exteriores y centrales. Es interesante experimentar con la opción de “Transparente”, que a menudo da muy buen resultado.
En “Enlaces” tenemos que escoger tres cosas: el color habitual del enlace, el color que adopta el enlace cuando ya ha sido visitado y el color que tiene cuando el ratón se sitúa encima. Conviene que sean distintas tonalidades de un mismo color, pero se puede configurar como a uno le dé la gana.
En “Título del blog” podemos modificar el título de igual modo que el texto de la página. En “Descripción del blog” cambiamos el color (pero, si me habéis hecho caso, no habréis introducido aquí la descripción, a la espera de nuevas instrucciones… ¡muy bien!).
En “Título de entrada” modificamos el tipo de letra de… el título de nuestras entradas. Lo mismo se puede decir de “Cabecera de fecha” y “Pie de página de entrada” (pero aquí también podemos cambiar el fondo).
En “Gadgets” cambiamos el color del título de nuestros gadgets (dadme tiempo, pronto los tendréis).
En “Imágenes”, podemos modificar la forma en la que aparecen las imágenes que insertemos en nuestras entradas: el fondo, el borde y la letra de la leyenda.
Por último, para los verdaderos pros, la opción de “Añadir CSS” nos permite añadir nuestro propio código modificador de la plantilla (en algunos casos, si queremos incluir un cierto efecto, tendremos que hacerlo de esta forma).
Ya tenemos nuestra plantilla hecha. No os olvidéis de darle a “Aplicar al blog” y después podemos “Ver blog” para poder admirar nuestra obra, o “Volver a Blogger” para proseguir con nuestra labor.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Cómo crear un blog - Nivel medio: opciones de configuración del blog
En este segundo paso, nos vamos a centrar en la configuración del Blog. Vamos a ver los elementos más importantes que podemos configurar. Desde el escritorio nos vamos a “Configuración”. ¡Cuántas pestañas! ¡Y son todas vuestras! Acordaos de hacer click en “Guardar configuración” en la parte de debajo de cada pestaña, porque si no todo lo que cambiéis no se guardará.
Primera pestaña: “Básico”
Desde aquí podemos eliminar el blog, si queremos empezar de cero (o no empezar, directamente), pero también exportar nuestro blog o importar elementos de otro blog. También se nos permite modificar el título que le hemos dado a nuestro blog, e incluir una pequeña descripción. Aquí se suele introducir un texto de bienvenida para que los recién llegados se hagan una idea de lo que van a encontrar. Es una oportunidad para captar el interés del lector desde el principio. No obstante, os recomiendo encarecidamente que os guardéis vuestra descripción y no la introduzcáis aquí, ya que a menudo resulta difícil modificar el diseño de esta descripción. Es mucho más fácil introducir un cuadro de texto posteriormente, lo que resulta mucho más manejable. Aparecen varias opciones de privacidad del blog: si queremos que nuestro blog aparezca en las listas de Blogger, que los motores de búsqueda lo encuentren, etc. Abajo del todo, en “Configuración global” aparecen un par de opciones más, nada relevante.
Segunda pestaña: “Publicación”
Desde aquí podemos simplemente cambiar nuestra dirección URL, demostrando una vez más que no somos robots.
Tercera pestaña: “Formato”
Aquí podemos cambiar algunas opciones. Primero, el número máximo de entradas que aparecen de una vez en el blog. El tipo de fecha y hora, la zona horaria, el idioma y algunas cosas más, poco interesantes.
Cuarta pestaña: “Comentarios”
Aquí podemos configurar algunas opciones relacionadas con la publicación de comentarios (no todas). Primero, si se muestran los comentarios. Segundo, quién puede publicar comentarios. La opción de “cualquiera” nos deja expuestos al spam y a los comentarios anónimos indeseados, pero exigir que los usuarios se registren para dejar comentarios supone también un esfuerzo extra que más de un lector no se molestará en hacer (y no miro a nadie). También podemos ver cómo se muestran los comentarios. Por ejemplo, a pantalla completa, en la parte inferior de la entrada o en una ventana emergente (personalmente recomiendo las dos últimas, porque así no perdemos de vista el texto de la entrada para ver los comentarios). También podemos incluir un mensaje del formulario de los comentarios, una pequeña personalización del tipo “Deja aquí cualquier comentario que se te ocurra”). Podemos habilitar también la moderación de comentarios: cada comentario se nos enviará a una dirección de correo, y sólo si lo aprobamos aparecerá en el blog. Francamente, es una opción bastante cansina, pero también te puedes llevar una alegría cuando veas que alguien se ha decidido a dejar su impronta en tu blog.
Quinta pestaña: “Archivo”
Aquí podemos establecer la frecuencia del archivo (mensual es lo más habitual).
Sexta pestaña: “Feed del sitio”
Aquí sólo aparecen opciones relacionadas con el Feed, que tienen poco o ningún interés para nosotros.
Séptima pestaña: “Correo electrónico y móvil”
Opciones para poder publicar contenido desde nuestro móvil o correo electrónico.
Octava pestaña: “OpenID”
Si eres usuario de OpenID, esto te interesa. No es mi caso.
Novena pestaña: “Permisos”
Aquí podemos gestionar todos los permisos: quién puede escribir en el blog e incluso quién puede leerlo. En “Autores del blog” aparecéis vosotros, claro, y con la opción de “Añadir autores” podemos dar permiso a otros usuarios para escribir entradas en el blog, o incluso darle privilegios de administrador y permitirle modificar la configuración y el diseño del blog. En “lectores del blog” podemos decidir quién puede leer el blog: cualquiera, sólo los usuarios a los que envíes una invitación o sólo los autores del blog. Si pensáis utilizar el blog exclusivamente para las tareas de clase, tal vez os interesa la opción de “Sólo los usuarios que yo elija” y enviar una invitación al profesor y a vuestros compañeros de grupo, si es que los tenéis.
Con eso termina la pestaña de “Configuración”. No obstante, también hay otra opción que nos interesa aquí: “Monetizar”. Seguramente a la mayoría le importe un comino, pero si tienes un blog lo bastante concurrido, se puede ganar dinero con él. Ahí lo dejo.
En la última pestaña, “Estadísticas”, podemos ver, perfectamente explicadas, las estadísticas de nuestro blog: cuántas visitas tenemos, cuándo se produjeron, de qué países provenían, qué entradas son las más visitadas, qué navegadores o sistemas operativos son los que más nos visitan…
Y aquí termina el segundo nivel. Ya tenéis vuestro blog bien configurado, ya sabéis quién puede acceder a él, cómo se dejan los comentarios, etc. Vuestro blog ya es un poco más molón. En el tercer nivel, nos meteremos en las turbulentas aguas del diseño de blogs.
Cómo crear un blog - Nivel básico: creación y publicación de contenido
Aquí vamos a ver lo más básico (pero básico de verdad) para crear un blog y ser capaces de crear contenido. Esta parte es para los que verdaderamente no sepan hacer nada con Blogger, y también para los que no quieran romperse la cabeza con temas de diseño y personalización. Empezamos.
Nos vamos a Blogger y a “Crear un blog”. Es importante la cuenta de correo con la que lo creemos, ya que tendremos que acceder a ella cada vez que queramos publicar o modificar el blog.
Le damos un título al blog y nos inventamos una URL (normalmente, el mismo título del blog, pero también puede ser algo que no tenga nada que ver en absoluto). Es importante asegurarnos de la disponibilidad de la URL: si ya ha sido utilizada, habrá que introducir otra. También tendremos que demostrar que no somos un robot transcribiendo un CAPTCHA.
En el siguiente paso, escogemos una plantilla inicial muy básica para el blog. No os preocupéis, podremos cambiarla más tarde sin ningún problema si no nos gusta.
Ya tienes tu blog. En serio, ya lo tienes. Ahora queda el trabajo duro: personalizarlo y crear contenido.
Vamos con ello. Primero, la interfaz de Blogger. Entramos en nuestro nuevo blog y pinchamos en "Acceder" (si no estamos ya dentro). Una vez introducimos nuestra cuenta de correo (o, si ya la habíamos introducido antes, pinchamos en "Blogger" en la parte de abajo del blog), accedemos al escritorio de Blogger. Aquí podemos gestionar nuestro perfil bloguero, introducir una imagen, cambiar los datos, etc.
También desde aquí vamos a gestionar los blogs que tengamos. Podemos crear una nueva entrada, acceder al menú de edición de entradas, a la configuración, el diseño o las estadísticas de nuestro blog. El escritorio de Blogger nos permite, por lo tanto, pasar fácilmente de un blog a otro cuando tenemos más de uno.
También aparece, más abajo, una "Lista de lectura" con todos los blogs a los que estamos suscritos, para poder ver sus actualizaciones rápidamente.
Blogger tiene dos interfaces, la antigua y la nueva. Yo me voy a referir a la antigua porque es la que uso, y me parece más sencilla, pero sois libres de usar la que os dé la gana. En general las diferencias no son estructurales, sino más bien visuales. Por ejemplo, en el escritorio de Blogger aparecen las mismas opciones en las dos versiones, pero en la moderna están más ocultas y hay que desplegarlas. Si estamos en la versión antigua y queremos pasarnos a la nueva, esa opción nos aparece en el escritorio de Blogger. Si queremos hacer la operación contraria, tenemos que buscar en el escritorio un símbolo de un engranaje, pinchamos ahí y buscamos la opción de volver a la interfaz antigua.
Bueno, vamos a lo que nos interesa. Para publicar contenido, tenemos que darle a "Nueva entrada" (desde el mismo escritorio, o desde dentro del blog). Nos aparece entonces una página con todas las opciones del blog (diseño, configuración, bla bla bla), y aparece resaltada la opción de Nueva entrada. Tenemos un espacio para el título y un recuadro grande para escribir el texto de la entrada. En este recuadro hay un pequeño menú de edición (fuente, color, hacer/deshacer, incluir imágenes o vídeos, etc.). Aún así, personalmente recomiendo escribir el cuerpo de la entrada en Word, pegarlo luego en el recuadro y añadir los enlaces, los vídeos, las imágenes etc. Nunca sabes cuándo se te va a colgar el ordenador o cuándo vas a meter la gamba y darle a "Recargar página" (aunque en principio todo se queda guardado como borrador).
También tenemos la opción de otorgarle a nuestra nueva entrada una etiqueta clasificatoria (ya lo veremos más adelante). Le damos a "Publicar" y ya tenemos una entrada lista para que la vean todos. Si más tarde vemos que no nos ha salido todo bien, vamos a "Editar entradas", buscamos en la lista la entrada que nos interesa, pinchamos en "Editar" y cambiamos lo que queramos. Después, otra vez le damos a "Publicar". Ya sabemos publicar contenido y editarlo. Si nos gusta el estilo que le hemos dado al blog, y estamos contentos con lo que tenemos, ya no necesitamos saber nada más. Enhorabuena, ya tiene usted su blog.
martes, 14 de febrero de 2012
Presentación
Hola. Antes de nada... ¿quién soy yo?. Pues soy un estudiante de cuarto curso de la licenciatura en Traducción e Interpretación de la UAM que de momento prefiere hacer un vano intento por no identificarse. Este blog tiene como objetivo inicial la asignatura de Informática aplicada a la Traducción, pero confío en poder aprovecharlo más adelante para iniciar un blog más profesional.
En principio, en el blog iré subiendo mis impresiones sobre los temas tratados en clase, pero espero añadir también algo de cosecha propia. Lo primero que vamos a hacer es explicar la estructura del blog. Las entradas aparecen en el centro, con su espacio para comentarios y observaciones. En la columna de la derecha tenemos a Spidey, la araña traductora, además del índice del blog, una lista de otras páginas similares a la mía y algún otro elemento que se añadirá progresivamente. Lo primero que se me ha ocurrido hacer es subir una pequeña ayuda para los compañeros de clase que también tienen que hacerse un blog. Nuestro blog hermano, El Antro de Loscer, lleva ya en funcionamiento desde 2008, y alguna que otra cosa sí que he aprendido en estos cuatro años. Así que próximamente tendréis aquí unas breves instrucciones para aquellos que nunca hayan usado Blogger (aunque es tan sencillo que poco voy a poder hacer). Nada más, bienvenidos a El Antro del Traductor.
En principio, en el blog iré subiendo mis impresiones sobre los temas tratados en clase, pero espero añadir también algo de cosecha propia. Lo primero que vamos a hacer es explicar la estructura del blog. Las entradas aparecen en el centro, con su espacio para comentarios y observaciones. En la columna de la derecha tenemos a Spidey, la araña traductora, además del índice del blog, una lista de otras páginas similares a la mía y algún otro elemento que se añadirá progresivamente. Lo primero que se me ha ocurrido hacer es subir una pequeña ayuda para los compañeros de clase que también tienen que hacerse un blog. Nuestro blog hermano, El Antro de Loscer, lleva ya en funcionamiento desde 2008, y alguna que otra cosa sí que he aprendido en estos cuatro años. Así que próximamente tendréis aquí unas breves instrucciones para aquellos que nunca hayan usado Blogger (aunque es tan sencillo que poco voy a poder hacer). Nada más, bienvenidos a El Antro del Traductor.
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