BLOG SOBRE TRADUCCIÓN Y TODO LO QUE ABARCA, DESDE LA HUMILDE PERSPECTIVA DE UN ESTUDIANTE Y FUTURO TRADUCTOR NOVEL

miércoles, 30 de mayo de 2012

Segundo desaliento de la interculturalidad

El otro día os hablé de algo que me pasó en el tren, cuando asistí a una discusión entre dos personas de distintas culturas y grupos de edad. Y me he acordado de algo similar que me pasó en primaria, y he pensado en contarlo aquí. Los protagonistas son dos buenos amigos míos, Mohamed y Rodrigo. Estábamos en clase y el profesor había salido un momento. Por supuesto, todos empezamos a parlotear y a hacer el salvaje. En un momento dado, alguien dijo cualquier tontería y Rodrigo se puso colorado. Mohamed se rió y le dijo a Rodrigo: "Te has puesto rojo". Rodrigo contestó: "Claro, tú no te pones rojo, ¡como eres negro!" 

A ver, estaba claro que Rodrigo sólo hacía una referencia inocente a que el color de piel más oscuro de Mohamed impedía que se notase que se había puesto rojo, pero nadie lo entendió así (supongo que creían que se refería a que no tenía vergüenza o alguna chorrada similar). Cuando llegó el profesor, todo el mundo se lo contó, a su manera, y Rodrigo se ganó una buena bronca y que lo tacharan de racista una temporada.

lunes, 21 de mayo de 2012

Preparémonos para el Déjà vu

Se acercan los últimos exámenes de la carrera. De hecho, han empezado hoy. El examen de Informática aplicada a la Traducción es el último de todos, de modo que espero tener tiempo para practicar y aprender todos los trucos de Déjâ vu. Para ello, sin duda me serán muy útiles los blogs de mis compañeros, que se han dedicado en los últimos días a subir tutoriales y entradas muy didácticas. Aquí os enlazo a unos cuantos de estos blogs (si queréis más, consultad la lista de blogs de la columna de la derecha):

Receta para ponerse las pilas con Déjà vu

Las herramientas de Traducción asistida por ordenador

Tutoriales de Déjà vu

Translatio: tutoriales de Déjà vu

¡Suerte a todos!

domingo, 13 de mayo de 2012

Desaliento de la interculturalidad

Hola a todos. Desgraciadamente, no he sido capaz de descargarme la demo que iba a analizar, de modo que tenemos que cambiar los planes y hablar de otro tema. Ayer volví a mi casa en tren, y en el Cercanías viajaba un señor de cabello entrecano, sienes de plata como dirían los griegos. A mi lado estaban sentados dos personas de color (de color negro). Como sabréis todos los que tomáis el tren con cierta frecuencia, la tendencia de esas culturas es a hablar muy alto y muy fuerte. Lo cierto es que en España también hablamos escandalosamente alto, nada que ver con Portugal o Francia, donde el metro es un lugar silencioso como velatorio. 

Estamos ya cansados de estudiar en clase la interculturalidad, la mediación entre grupos con costumbres diferentes, la forma en que se puede conseguir que se entiendan mutuamente y no se produzcan conflictos. La esencia de la traducción y de la interpretación es poner en contacto mensajes o personas que sin nuestra ayuda nunca lo conseguirían, o al menos no sin sangre de por medio. Y es muy bonito todo, y salimos de clase dispuestos a mediar en un debate entre esquimales y aborígenes australianos. Pero lo que vi yo ayer era descorazonador. Allá va:

El señor entrecano increpó a los dos chicos para que bajaran la voz. Lo hizo con voz cansada y enfadada. Ellos no le entendieron en absoluto, sólo percibieron el tono de su voz, y empezaron a quejarse de que el anciano era un racista, que no los consideraba iguales a él. El señor, como es evidente en este triste relato, tampoco los entendía bien a ellos, así que les dijo que él por lo menos tenía educación. Siguieron intercambiando duras palabras que no entendían, y llegaron incluso a los gestos obscenos. Yo entendía a ambas partes, y no sólo lingüísticamente: el anciano caballero se siente viejo y desubicado en un lugar distinto al que ha habitado toda su vida, donde hay gente que habla otras lenguas y tiene otras costumbres que no entiende. Los dos chavales deben estar hartos de españoles que se meten con ellos por su color de piel o sus costumbres y enseguida se ponen a la defensiva. Entendía la situación, pero no supe hacérsela entender a ellos.

Y por un momento sentí que todo había sido en vano.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Prácticas

Durante la mayor parte de estos cuatro años de universidad siempre tuve algo de miedo a que la diferencia entre lo académico y lo profesional fuera demasiada. En parte, porque los propios profesores nos lo dicen ("es muy complicado entrar en el mercado profesional", "si haces un mal trabajo no volverás a trabajar", etc.), y en parte por miedos propios. El caso es que apenas he tenido oportunidad de hacer un trabajo de traducción o de interpretación más práctico. Al correo institucional llegaban ofertas de prácticas constantemente, y las dejé pasar todas. Pero finalmente me decidí, a finales de 2011, a pedir unas. No me llamaron hasta febrero, pero me gustaron las condiciones: prácticas desde casa, remuneradas, y sólo trabajo de traducción e interpretación pura y dura. Antes incluso de firmar el contrato tuve la oportunidad de enfrentarme por primera vez a a la interpretación: dos periodistas noruegos iban a entrevistar a un cargo de la empresa, y ni ellos sabían español ni él inglés. Y ahí me tenéis, con mi libretilla, buscando terminología, preparando glosarios de consulta rápida y quitando el polvo a mi guía de símbolos de interpretación. 

Fue bien, sudé mucho pero fue bien, y me contrataron. Traduje textos y más textos, algunos bastante largos y que suponían un reto por la gran cantidad de terminología. Muchos no estaban muy bien escritos que digamos. Algunos contenían gráficos y tablas que tenía que editar, y tuve que pedir ayuda a compañeros con dominio de los editores de imágenes. Asignatura pendiente para mí, me la apunto. Y aún tuve que hacer otra interpretación, esta vez en una reunión entre unas diez personas. ¡Y yo en medio, dirigiendo el tráfico verbal! Aquello sí que fue complicado, debido a las interrupciones que se producían, al fuerte acento de los participantes y al carácter más especializado de la reunión (mucho más que una entrevista de carácer general con unos periodistas). Pero una vez más, acabó siendo más fácil de lo que me esperaba y todo terminó bien.

Y aquí estoy, preparando los papeles para que me convaliden las prácticas y librarme de una optativa a la que no he asistido (si no me la convalidan, I'm pretty fucked). Y las prácticas duran hasta junio, así que todavía pueden llegarme más encargos, antes, durante o después de los exámenes. Veremos lo que ocurre. Entre tanto, seguiremos informando. Seguramente la próxima entrada sea sobre el doblaje de un juego, si consigo bajarme de nuevo la demo este fin de semana. ¿Quién dijo que lo laboral estaba reñido con el ocio?

Saludos


lunes, 23 de abril de 2012

Traductores envidiables: Matilde Horne

Inauguramos esta nueva sección del blog inspirada por la entrada "Héroes sin portada" del blog Translatio, del cual es reina y señora nuestra amiga y compañera traductora SRodera. Si el tema de nuestro blog no fuera la traducción, sino la literatura, el cine o la música, hablaríamos de personajes famosos. Por desgracia, en la traducción, en contadísimas ocasiones se puede hablar de traductores "famosos" para alguien que no sea a su vez traductor. Por eso, hablaremos de "traductores envidiables": gente que, por la importancia de las obras que tradujo o la "prolificidad" de su actividad profesional, nos inspira y nos da un poco de sana envidia. Y vamos a inaugurar esta sección con nada menos que Matilde Horne.



Matilde Zagalsky (Horne era el apellido de su marido, que utilizaba como pseudónimo) nació en Buenos Aires en el aciago año de 1914, y falleció hace unos cuatro años, el 10 de junio de 2008. Tradujo literatura incansablemente hasta que la vista se lo impidió, y su obra comprende más de 70 títulos. Sin duda destaca por haber traducido, junto con el editor Francisco Porrúa, el segundo y el tercer volumen de El señor de los anillos (Las dos torres y El retorno del rey, respectivamente), pero también tradujo a Ray Bradbury, James Baldwin o Ursula K. Leguin. Cuando ya no pudo seguir traduciendo por problemas de visión, tuvo que retirarse y pasó sus últimos años en una residencia de ancianos de Ibiza. ¿Por qué, os preguntaréis? ¿Por qué, cuando hace unos pocos años las películas de El señor de los anillos provocaron unas ventas brutales de los libros de Tolkien? Esta buena mujer habrá percibido su parte del pastel, diréis. Pues yo os lo cuento. En 2001, el editor Porrúa, amigo de Matilde Horne, vendió su editorial, Ediciones Minotauro, a Planeta, y le dio a Matilde un finiquito de 6.000 euros, por 50 años de traducciones. Planeta quería las obras libres de derechos de autor. La traductora siguió peleando y consiguió 1.000 miserables euros al año por las ventas y beneficios de los libros (estamos hablando de millones y millones de ejemplares y beneficios). Un ejemplo de injusticia y de invisibilidad del traductor del que todos deberíamos tomar buena nota: una mujer que ayudó a difundir una obra semejante, cuyo trabajo se sigue utilizando constantemente y se adoptó en el doblaje de las películas, ninguneada y recluida en una residencia para dejarse morir, mientras otras personas se llenan los bolsillos y los ojos les hacen chiribitas En sus últimos años, Matilde no quería acordarse más ni de Planeta, ni de Tolkien, ni de El señor de los anillos. Pero tranquilos, que ya nos acordamos todos los traductores por ella (y también de ella).


jueves, 12 de abril de 2012

El doblaje y el español en versión original: la paráfrasis


Hola a todos. En el último post tratamos el tema del doblaje y la aparición de español en el original. Vimos una de las soluciones, la tercera lengua, y un par de ejemplos. Y hoy os traigo otro ejemplo de una segunda solución. También proviene de la serie "Dexter", y también se trata de un interrogatorio, en el que Debra formula preguntas en inglés y esta vez es Ángel Batista quien las traduce al interrogado. Se ha optado por una solución distinta, que según mi opinión, no puede aplicarse siempre, sólo en situaciones muy específicas. Sin embargo, funciona muy bien en este caso, o por lo menos lo han sabido llevar muy bien. Se trata de la paráfrasis. 

Un español que vea el capítulo doblado sólo nota que de cuando en cuando, Ángel repite o reformula con otras palabras lo que pregunta Debra. Se mosqueará un poco, pero no sabrá lo que está pasando. Las técnicas para ocultar y maquillar el hecho de que ambos personajes están diciendo una misma frase pasan por el cambio entre estilo directo e indirecto, el uso de sinónimos, etc. Digamos que trata de sustituir la realidad (que Ángel está repitiendo las mismas palabras pero en otro idioma) por la idea de que Ángel reflexiona en voz alta y saca conclusiones de lo que va diciendo el interrogado. Esta solución tiene buenos resultados en ocasiones, pero no siempre. 

No me enrollo más y os transcribo la escena, en inglés y en español. Esta vez he decidido poner las dos versiones separadas por barras, para que sea más fácil compararlas, y he resaltado lo que me ha parecido importante.. Observad la forma de transformar las frases para disimular la inevitable verdad y cómo queda la sensación absurda de que Ángel no tiene nada que decir, que sólo copia lo que acaba de escuchar sin razón alguna. Es más, la sensación que da es que Ángel no tiene interés en averiguar nada. Si no supiera lo que pasa, diría que Ángel está de parte del asesino o tiene algún extraño interés en controlar lo que dice el chaval.

Soy mucho más listo de lo que parece en este diálogo, de verdad.



DEBRA: Oh, shit. // Mierda.
ÁNGEL: What? // ¿Qué?
DEBRA: It’s the mother, what is she doing? // Es la madre. ¿Qué está haciendo?
ÁNGEL: She’s coming this way. // Viene para acá.
DEBRA: Fuck me so bad, what am I supposed to say? I’m sorry, it’s my fault your son got his throat slit? // 
No me jodas, ¿qué le voy a decir? Lo siento, fue culpa mía que hirieran a su hijo.
ÁNGEL: Let me do this. Señora Mendoza, me llamo sargento Batista. El detective Morgan. // Vale, déjame hablar a mí. Señora Mendoza, me llamo sargente Batista. La detective Morgan.
SRA. MENDOZA: Que Dios la bendiga. // Gracias, amiga.
DEBRA: De nada. De nada. If it’s ok with you, we’d like to ask your son some questions. //
 De nada. De nada. Si no le importa, nos gustaría hacerle unas preguntas a su hijo.
ÁNGEL: ¿Podemos pedirle a su hijo algunas preguntas? // ¿Podemos hacerle a su hijo algunas preguntas?
SRA. MENDOZA: Sí. // Sí.
ÁNGEL: Yes. // Bien

Este tío no hace más que repetir lo que yo digo, pero con otras palabras. ¿Qué diablos le pasa?


DEBRA: Gracias. Jandro, how are you feeling?  // Gracias. Jandro, ¿cómo te encuentras?
ÁNGEL: ¿Cómo te sientes? // ¿Cómo te sientes?
JANDRO: Un poquito mejor.  // Un poquito mejor.
ÁNGEL: A little better.  // Eso es bueno.
DEBRA: Bueno. We were wondering if there’s anything you could tell us about the man who… injured you.  // Bueno. Nos preguntamos si puedes decirnos algo sobre el hombre... que te hirió.
ÁNGEL: ¿Me puedes decir algo más del hombre que te lesionó? //
 ¿Nos puedes contar alguna cosa del hombre que te lesionó?
SRA. MENDOZA: Dile a la señora lo que necesita saber.  //
 Dile a estos amigos los detalles que sepas.
JANDRO: Pues yo lo había visto de vez en cuando, pero no lo conocía. // 
Pues yo lo había visto de vez en cuando, pero no lo conocía.
ÁNGEL: He’d seen him around, but he didn’t know who he was. ¿Has oído algo de este hombre en el barrio?  // 
Sería un habitual allí, pero no sabía quién era. ¿Has oído algo de este hombre en el barrio?
JANDRO: No, nada. // No, nada.
ÁNGEL: I asked him if he had heard anything about Fuentes among the neighborhood.  // 
Hay que saber si Fuentes era conocido en el barrio.
DEBRA: Does he remember anything about that day, anything Fuentes said or did, anything at all?  // ¿Recuerda algo de ese día, algo que Fuentes dijera o hiciera, lo que sea?
ÁNGEL: ¿Hay algo más que me puedas decir, algo que me pueda ayudar? // 
Cuéntanos cualquier cosa que recuerdes, algo que nos pueda ayudar.
JANDRO: Es que… es que tenía mucho miedo. Me dijo que me iba a matar. //
 Es que… es que tenía mucho miedo. Decía que me iba a matar.
ÁNGEL: He doesn’t remember anything else, he was really scared. Fuentes said he was gonna kill him. // Es difícil que recuerde más, hay que tener en cuenta que Fuentes lo amenazaba. [Esta me parece bastante currada, la verdad]
DEBRA: Ok, gracias. // De acuerdo, gracias.
JANDRO: Espérense. Tenía una marca en su mano. // Espérense. Tenía una marca en la mano.
ÁNGEL: He had a mark in his hand. ¿De qué tipo? // ¿Una marca en la mano? ¿De qué tipo?
JANDRO: Así, pequeña. // Así, pequeña.
ÁNGEL: A small one. // Interesante.
DEBRA: Like a tattoo? // ¿Cómo un tatuaje?
JANDRO: Sí, como un tatuaje. // Sí, como un tatuaje.

A ver, sombreritos, ¿estás tonto? Eso me lo acaba de preguntar la flacucha.



lunes, 9 de abril de 2012

El doblaje y el español en la versión original: la tercera lengua

Regresamos de las vacaciones de Semana Santa con un tema muy curioso e interesante. Ya sabéis que me gusta mucho hablar de cosas en las que pocos se fijan (o eso me parece a mí), así que ahí va una: ¿qué ocurre cuando estamos traduciendo una película al castellano y aparecen personajes que hablan en español, o textos en este idioma? La solución más habitual es incluir una tercera lengua que sustituye al español original. Voy a poner dos ejemplos:
Los Goonies:

Todos los que hemos visto la película doblada recordaremos a Bocazas, el chaval socarrón que formaba parte del núcleo de la entrañable pandilla. Muchos recordaréis que Bocazas hablaba italiano, y que esto le vino de perlas para interpretar a la ayudante de la madre de Mickey, Rosanna, y también para descifrar el mapa del tesoro, escrito en italiano. 

El sujeto en cuestión

Pero cuál no sería mi sorpresa cuando un buen día decido ver la película en inglés y me doy de bruces con esto: ¡Bocazas (Mouth, in English) no habla italiano, sino español! Todas las referencias al italiano (excepto los villanos de la función, los Fratelli) realmente se refieren al español. ¡Rosanna, la mujer de la limpieza, que por otra parte era muy morena de piel y no pintaba nada una italiana en Detroit, se llama Rosalita y es latina! ¡El mapa del tesoro está en español! ¡Todas las frases en italiano estaban en español!

¿Realmente era necesario? Probablemente sí, más aún tratándose de una película para niños y adolescentes, que no quieren pararse a pensar que los personajes realmente hablan en inglés y bla bla bla. Por cierto, y sin venir a cuento para nada, ¿a alguien más le extrañó que, cuando los Goonies son finalmente rescatados y se disponen a contar sus aventuras, Data diga algo sobre un pulpo gigante? ¿Por qué, con tantas cosas emocionantes e increíbles que han vivido, se le ocurre esa mentira? Pues aquí tenéis la respuesta: una escena eliminada (por su patetismo, diría yo):



Vamos con el segundo ejemplo. Se trata de la serie "Dexter", que se desarrolla en Miami. Como sabéis, en Miami viven muchísimos hispanos, y esto se refleja en la serie: varios personajes principales son hispanos, y sueltan palabras y frases en español de cuando en cuando. En general, en el doblaje lo han disimulado bien, dejándolo en castellano como si no hubiera un cambio de idioma, pero en la quinta temporada surgen los problemas (tranquilos, no hay spoilers de ningún tipo). Dos policías van a interrogar a un posible testigo de un asesinato en una tienda de oscurantismo (por cierto, aparece la entrañable abuela del 1x04 de Walking Dead). Por desgracia, el testigo sólo habla español, así que una de las policías, de origen latino, va interpretando sus respuestas a la otra. Os pongo aquí el diálogo:

La audaz intérprete, qué maja ella.

CIRA: Me llamo Manzón. Esta es la detective Morgan.
DEBRA: Ask him if he's heard of the deaths of Mr. and Ms. Alfaro.
CIRA: ¿Has oído de los asesinatos?
FAUZI: Sí. Qué cosa tan terrible.
DEBRA: This was found at the crime scene. Did he sell it to Mr. Alfaro?
CIRA: Esto fue encontrado en la escena. ¿Sabe si lo vendió al señor Alfaro?
FAUZI: No, él era estrictamente católico. Venía a la tienda de vez en cuando a comprar algunas cosas, pero a él ni muerto lo hubieran encontrado aquí.
CIRA: He says Alfaro was a strict Catholic, he went to the store now and then to buy some things but he wouldn't have been caught dead here.
DEBRA: Did he sell it to anyone else?
CIRA: ¿Sabe si lo vendió a alguien más?
FAUZI: Yo no sé qué compra quién. Además, yo ni siquiera creo en esta mierda.
CIRA: He says he doesn't keep track of who buys what, and he doesn't even believe in this shit.
DEBRA: Is that why he has the tattoo?
FAUZI: I got drunk one night, woke up, it was there. You tell me. ¿Te llamas Manzón?
CIRA: Sí, Cira.
FAUZI: ¡Ah, coño! ¡Eres la hija de Andrés!
DEBRA: Ey, we are doing great in English!
FAUZI: You live in Miami, why you no learn Spanish?
DEBRA: Because me too busy, making a living. Is there anything else you can tell us? Anything that will help us with this case?
FAUZI: Yo no sé nada.

Fauzi y su infame tatuaje. Menuda cabronada: te emborrachas, te hacen un tatuaje satánico y te dedicas a vender esa clase de artículos, imagino que con la esperanza de ganar lo suficiente como para poder borrarte el dichoso tatuaje.

Y ahí tenemos la escena. Estupendo, ¿verdad? Un diálogo en el que cada frase se repite dos veces, en el que se mencionan específicamente los nombres de las dos lenguas en las que se habla... ¿cómo creéis que van a solucionarlo? Se arriesgan a una catástrofe como no se les ocurra algo. Pues yo os digo lo que se les ocurre: convertir el español en portugués. Lo cual no me parece mala opción, si bien no pega para nada con el hecho de que el interrogado sea de Venezuela, pero lo que clama al cielo es que ni siquiera el portugués esté bien traducido, es una mezcla de portugués de Portugal y portugués de Brasil, pronunciado a la española y con abundantes errores. Una joya. Aquí os dejo el diálogo:

CIRA: O meu nome e Manzón. Esta é la detechive Morgan.
DEBRA: A ver si sabe lo de la muerte del señor y la señora Alfaro.
CIRA: Você escutou do assassinato?
FAUZI: Sim. Que coisa tão terrível.
DEBRA: Esto apareció donde el crimen. ¿Se lo vendería él?
CIRA: Encontrámos onde ocorreu o crime. Você vendeido ao senhor Alfaro?
FAUZI: Não, ele era estritamente o católico. Ele vinha de vez em quando a comprar na loja para comprar algumas coisas, mas ni morto achaba para ele aquí.
CIRA: Alfaro era un católico practicante, venía a la tienda de vez en cuando para comprar algunas cosas, pero ni muerto lo hubieran encontrado aquí.
DEBRA: ¿Se lo vendería a otra persona?
CIRA: ¿Você vencheria a outra pessoa?
FAUZI: Eu não sei quem compra o que. Eu também não acredito nesta merda.
CIRA: Dice que no sabe quién compra ni qué, además él ni siquiera es creyente..
DEBRA: ¿Por eso tiene el tatuaje?
FAUZI: Eu fiquei bêbedo à noite, eu acordei, estava lá. Ele já me falará. ¿Você é Manzón?
CIRA: Sim, Cira.
FAUZI: Ay, você, você é a filha de Andrés!
DEBRA: ¡Ey, en cristiano!
FAUZI: Você mora em Miami, los latinos falamos assim, sabe?
DEBRA: Verá, estoy muy ocupada y no puedo perder el tiempo. ¿No puede decirnos algo más? ¿Algo que nos ayude con el caso?
FAUZI: Eu não sei nada.


Como digo, además de haber fallos gramaticales (artículos, preposiciones, uso de verbos, frases sin sentido...) y que la pronunciación es de parvulario, encuentro fallos importantes. En la versión original, Fauzi se arranca con un par de frases en inglés, y por eso Debra se queja de que vuelva a hablar en castellano. En la traducción, Fauzi no abandona ni por un momento el portugués, y la queja de Debra (¡Ey, en cristiano!) no tiene ningún sentido. ¿Por qué se iba a quejar de que el hombre sólo hable en portugués al final de la conversación? Fauzi le dice luego que debería aprender español ella misma, y Debra responde diciendo que está muy ocupada ganándose la vida. En la traducción, Fauzi le dice una frase espectacular: "los latinos falamos assim", mezcla de español y portugués, y ella responde con un "estoy muy ocupada y no puedo perder el tiempo". Resultado: el comportamiento de Debra nos parece irracional y caprichoso.

Y, sinceramente, no se aleja mucho de la realidad.
Y eso es todo por hoy. En general la solución de la tercera lengua me parece interesante, y el resultado puede ser muy bueno, como en el ejemplo de Los Goonies, pero también puede dar un resultado chapucero y no resultar creíble (imaginad que estén doblando una película americana al japonés y en una escena aparece un personaje japonés que sólo habla en japonés y nadie le entiende: ¿qué lengua van a usar? ¿Otra lengua oriental? ¿Van a cambiar el nombre del personaje por un nombre chino, por ejemplo? Lo mismo se puede decir de un personaje vasco en una peli doblada al euskera (por poner una lengua muy difícil y distinta a las demás). El portugués o el italiano son lenguas muy afines al castellano y por eso el efecto es creíble y comprensible: es una lengua distinta, pero en general podemos reconocer lo que dicen, pero en el caso de lenguas que sean muy distintas a cualquier otra, sinceramente no lo veo como solución.

Saludos.